Hay días en los que me da por recordar la primera vez que estuve en Japón, y hoy es uno de esos; recuerdo momentos, situaciones o anécdotas y todo me trae buenos recuerdos. El segundo viaje fue genial pero, este año, espero poder recuperar la ilusión del primero o, al menos, disfrutar tanto como lo hice aquel agosto de 2006.

Mientras tanto, sigo pensando en Tokio…

Un saludo.