Como aficionado a la fotografía que soy, desde un principio supe que, siendo Tokio el lugar de destino de este viaje, el número de fotografías que traería de vuelta a casa probablemente iba a ser elevado, pero lo que no sabía era cómo me las iba a arreglar para poder hacer tantas fotos como quisiese sin tener que estar controlando el tamaño/calidad de las mismas o sin tener que gastarme un dineral en tarjetas de memoria.
Por un lado, estaria la opción del portátil, pero no me convence la idea de comprarme uno sólo para el viaje; además, estoy seguro de que una vez regrese, apenas le daré uso. Si acaso, y sólo por la comodidad de poder acceder a internet gratis desde el hotel, buscaré en Akihabara a ver si encuentro uno barato de segunda mano.
Por lo tanto, una vez descartada esta opción, este fin de semana he estado buscando alternativas de almacenamiento portátil y, de entre todas las que he encontrado, la que más me atrae es la que ofrece EPSON con el P-2000, un reproductor multimedia portátil de música, fotos y películas con pantalla LCD de 3.8 pulgadas y con un disco duro de 40GB.

Su funcionamiento es muy sencillo: insertas la tarjeta de memoria (CompactFlash o SecureDigital directamente o cualquiera otra mediante adaptador) en una de las 2 ranuras dedicadas para ello en el P-2000 y descargas las fotos al disco duro. Luego, si así lo deseas, puedes visionar las fotos descargadas en la pantalla, de la cual había leído maravillas y que ayer, por cierto, tuve la oportunidad de corroborar; vi un par de fotos y el video de demonstracion que trae de fábrica y, realmente, es espectacular la calidad y la definición de la misma.
En cuanto al precio, oficialmente se vende por 499 euros IVA incluido, pero hay alguna tienda online que lo vende por 472 euros (IVA y gastos de envió incluidos); no es que sea mucha diferencia, pero algo es algo. En cuanto a si sería conveniente comprarlo una vez esté en Tokio, no estoy tan convencido en este caso. De todas maneras, veamos si en un par de meses baja más de precio porque, si bien es casi seguro que termine comprando uno por su gran versatilidad y por lo útil que me va a resultar, la broma no sale barata que digamos.
Un saludo.